cirugia orejas

Son muchas las intervenciones que influyen en el bienestar del paciente, pero la corrección de las "orejas de soplillo" será probalemente una de las que más bienestar psíquico proporciona al paciente. El tamaño, la forma y la posición de las orejas es frecuentemente una característica familiar: las deformidades muchas veces tienen caracter hereditario. El niño con orejas prominentes es habitualmente objeto de frases burlonas y apodos que le causan verguenza. Los sentimientos de rechazo y hostilidad son reacciones naturales a la falta de aceptación por nuestros semejantes.

Es una de las intervenciones más indicadas en niños con este problema/defecto. Igualmente es susceptible de realizarla en personas de más edad que en su día no se operaron, o en las que el defecto se ha ido agudizando con el paso de los años. También engloba a las correcciones por accidentes, asimetrías u otros problemas médicos que afecten a la estética del pabellón auricular.

EL PACIENTE IDEAL

Los pacientes ideales son niños entre los 4 y 6 años de edad conscientes del defecto que tienen sus orejas. A esta edad las orejas ya casi han alcanzado el desarrollo de las del adulto y es posible operarlas sin afectar lo que les resta de desarrollo.

Otro grupo de buenos candidatos a la cirugía son los adultos que por diversos motivos no se han operado y que presentan un defecto en las orejas del cual son conscientes y les incomoda.

RIESGOS

Esta cirugía tiene riesgos comunes a la de otros procedimientos quirúrgicos descritos en la sección "Consideraciones Generales".

El daño o sufrimiento de la piel por la operación es extraordinariamente infrecuente. Pueden surgir complicaciones menos graves y alejadas del momento de la cirugía. Una es la cicatrización hipertrófica a nivel de las incisiones. De ocurrir esto, puede ser necesario el uso de sustancias antinflamatorias a nivel de la citatriz. Es posible que aparezca algún grado de asimetría al comparar ambas orejas: asimetrías mínimas son tolerables y es normal en órganos de represantición bilateral. Defectos mayores pueden hacer necesario una revisión parcial de la cirugía original.

PREPARATIVOS PARA LA CIRUGIA

Un buen momento para efectuar la operación, tanto en niños como en adolescentes, es en época de vacaciones. No interfiere en el período escolar y como la recuperación de la cirugía es rápida el paso a la nueva imagen pasa desapercibido para los compañeros de colegio.

ANESTESIA USADA

Habitualmente se usa anestesia local. En niños menores de 8 años muchas veces se hace necesario el empleo de anestesia general.

CARACTERISTICAS DE LA OTOPLASTIA

Hay distintos tipos de deformación en la oreja, cada uno de los cuales debe tratarse de manera específica. Básicamente el objetivo es reducir la prominencia y alteración del ángulo en que la oreja sobresale del cráneo. El aspecto estético de la oreja debe ser, después de la cirugía, prácticamente normal y sin señales visibles de que ha sido operada. El procedimiento quirúrgico no altera en nada el mecanismo de la audición.

Las cicatrices quedan ubicadas detrás de la oreja en el surco retroauricular, lugar en el que no son visibles. Solo en casos especiales es necesario hacer incisiones en otra localización y si fuera así, el cirujano, las disimulará dentro de los contornos normales que tiene el pabellón auricular en su superficie anterior.

En cualquier caso el especialista empleará la técnica quirúrgica que sea más adecuada.

Después de la intervención se coloca un vendaje compresivo semejante a un turbante: esto proporciona seguridad a la zona operada y proteje del dolor al evitar el roce y el contacto físico.

POST-OPERATORIO INMEDIATO

El dolor en este período es fácilmente tratable con los analgésicos habituales. El dolor es de menos intensidad en los niños y dura menos de una semana. En general se usan puntos reabsorbibles para evitar quitarlos. Después de la primera cura, es aspecto de las orejas es cercano a lo normal: hay edema y enrojecimiento de la piel que irá desapareciendo en los días posteriores. La piel del pabellón auricular tendrá su sensibilidad alterada durante algún tiempo.

Las orejas deben protegerse durante una semana mediante el uso de una cinta elástica. Esta deberá seguir usándose para dormir durante un mes. En cuanto a las actividades físicas el paciente solo deberá evitar deportes de contacto las primeras tres semanas.

LA VUELTA A LA NORMALIDAD Y LA NUEVA IMAGEN

Antes del mes, el pabellón auricular, adquiere su aspecto estético definitivo. Se ve como una oreja normal que nunca ha sido operada. En este período aun puede existir algún grado de insensibilidad en la piel que se recupera en las semanas siguientes. En muy pocos casos, alteraciones mínimas de la sensibilidad de la piel pueden ser permanentes.