Cirugía de nariz

Es seguramente la intervención más solicitada dentro de la cirugía plástica y estética. Se trata de la corrección de la forma nasal.

La nariz es uno de los rasgos faciales que confieren al individuo sus características más llamativas.

Se trata de una de las intervenciones más artísticas dentro del campo de la estética, pues la nariz debe armonizar con las proporciones faciales de la persona: por ello, hoy en día no nos debemos centrar en una mera "reducción" del dorso nasal, sino tratar conjuntamente éste, el tabique nasal, la punta, el ángulo naso-labial, así como los diferentes elementos cartilaginosos que la conforman.

Los problemas nasales pueden ser puramente hereditarios (congénitos) o ser secundarios a traumatismos o accidentes.

EL PACIENTE IDEAL

Se debe considerar la edad del paciente. A partir de los 15 años en las mujeres y un poco después en los hombres el desarrollo anatómico de la nariz está completo. También a esta edad se debe evaluar si la motivación por la cirugía es del adolescente o se trata de una inquietud de los padres: El interés por la cirugía debe surgir del propio paciente y no del grupo familiar. En algunos casos, cuando existe una gran deformación estética de la nariz con repercusión psicológica y alteraciones de la personalidad, puede ser aconsejable operar a un adolescente a más temprana edad.

También se realiza cierto tipo de rinoplastia en pacientes a partir de los cuarenta años con objeto de atenuar determinados rasgos de envejecimiento acentuados en la nariz y que pueden estar gravitando en el resto de la cara.

RIESGOS

Esta cirugía tiene riesgos comunes a la de otros procedimientos quirúrgicos descritos en la sección "Consideraciones Generales".

Alrededor de una de cada diez cirugías de nariz puede requerir un retoque para corregir algún pequeño defecto. Estos casos son impredecibles.

PREPARATIVOS DE LA CIRUGIA

En la primera consulta el cirujano general preguntará sobre las expectativas del paciente, el tipo de nariz que quiere, evaluará las condiciones anatómicas y funcionales de la nariz y el resto de la cara. El especialista conversará las posibilidades con el interesado de acuerdo a las condiciones que presenta la nariz y la cara: estructura de la piel, huesos, cartílagos, edad, etc. El cirujano buscará un balance delicado, dejando una nariz que respire normalmente y además sea estéticamente agradable. Es mejor dejar que el especialista tome las decisiones finales acerca de los detalles de la cirugía. Aquí es fundamental el juicio estético y artístico del cirujano plástico. El evaluará adecuadamente el balance de la nariz con los labios, mentón, pómulos y resto de la cara. Es posible que el especialista sugiera modificar otro segmento facial, para obtener el máximo resultado estético.

El paciente debe informar de cualquier cirugía que se hubiese realizado anteriormente en la nariz, ya que esto puede variar la planificación de la intervención.

ANESTESIA USADA

La nariz se puede operar con anestesia local o general, dependiendo de la magnitud de la cirugía y de las preferencias del paciente y del cirujano. Si se efectúa con anestesia local, habitualmente se administra una sedación ligera para que el paciente esté relajado y tranquilo mientras se realiza la operación.

La operación se puede realizar en forma ambulatoria o con una noche de ingreso, dependiendo de l ahora y del tipo de anestesia.

CARACTERISTICA DE LA RINOPLASTIA

La rinoplastia habitualmente dura entre una y dos horas. Puede demorar más en el caso de problemas más complejos. En la cirugía la piel es separada del soporte osteocartilaginoso. Este último es esculpido, modificando sus componentes hasta darle la forma deseada. Finalmente la piel es reacomodada sobre el armazón osteocartilaginoso. En la mayoría de los casos la inteveción se realiza a través de incisiones colocadas dentro de la nariz, con el objeto de no dejar cicatrices visibles. En algunos casos está indicado un abordaje externo, dejando una pequeña cicatriz transversal en la columela y también cuando es necesario reducir las alas de la nariz. Estas incisiones habitualmente cicatrizan bien y después de unos meses son imperceptibles.

Finalizada la intervención se coloca un taponamiento para estabilizar los segmentos operados y una férula externa para evitar la inflamación.

POST-OPERATORIO INMEDIATO

En el postoperatorio inmediato, la nariz y los párpados estarán hinchados y puede haber dolor de cabeza moderado. Estas molestias serán controladas con los medicamentos e indicaciones prescritas por el médico. Cuando se usa el taponamiento, será retirado a los dos o tres días de la operación: después de quitarlo el paciente se sentirá más cómodo. El yeso se retira al cabo de una o dos semanas.

Los primeros dos o tres días, la hinchazón (edema) y los cambios de coloración aumentan: el uso de compresas frias o hielo es útil los primeros días. La mayor parte del edema y los moratones desaparecen dentro de las dos primeras semanas después de la cirugía. Hay edema residual mínimo que tardará varios meses en desaparecer, pero es tan escaso que sólo lo nota el paciente y su cirujano.

Los días siguientes a la cirugía pueden salir algunas gotas de sangre. También habrá dificultad para respirar por las fosas nasales miestras perdure la inflamación. Durante las primeras semanas no es conveniente sonarse hasta que no hayan cicatrizado los tejidos.

LA VUELTA A LA NORMALIDAD Y LA NUEVA IMAGEN

La mayoría de los pacientes se levantan al día siguiente y vuelven a sus actividades habituales una semana después de la cirugía. Pueden reanudar actividades deportivas a las tres semanas: se recomienda hacerlo de forma paulatina. En relación a la exposición solar, se recomienda evitarla los primeros dos meses; además es conveniente usar filtro solar sobre el área operada y las regiones vecinas.

Las personas que usan lentes de contacto pueden volver a emplearlas en la medidad que se sientan bien. El apoyo de las gafas debe evitarse mientras la nariz esté inflamada.